Tras formarse en artes gráficas en la Escuela de Arte y Diseño de Colonia entre 1964 y 1970, Klauke inició un trabajo que cruza diferentes soportes, destacando el dibujo, las series fotográficas y las fotosecuencias, la performance y el vídeo, convirtiéndolo en una figura central de los años setenta y en un referente para las nuevas generaciones. Pionero en el uso de su propio cuerpo como centro de su obra —enlazando con el body art—, abrió los caminos de la fotografía como disciplina artística autónoma e hizo suyos algunos de los principios del arte procesual y conceptual. Una mirada crítica, humorística o provocadora, recorre su obra para cuestionar primero los principios masculino/femenino y las convenciones sociales sobre género e identidad, expandiéndose después a otros fenómenos sociales y político-culturales. La radicalidad de la imagen rompe convencionalismos visuales con la misma fuerza que prejuicios sociales, obligando al espectador a repensar herencias y a interrogar su existencia en términos de conflicto consigo mismo y con las estructuras del mundo que le rodea.
Su temprana participación en eventos como la Documenta 6 (1977) —a la que volvería a asistir en su 8ª edición, en 1987—, la Bienal de Sidney o la de Performance, Múnich (1979), y la Bienal de Venecia (1980) atestiguan un rápido reconocimiento. A esta última bienal seguirán importantes muestras individuales, principalmente en Alemania, o en Japón, como la de The Museum of Modern Art, Saitama, The Museum of Modern Art, Shiga, y The Yamaguchi Prefectural Museum of Art, Yamaguchi (1997); París, Maison Européenne de la Photographie; o San Petersburgo, The State Russian Museum (2001). En 2013 recibió el premio Cologne Fine Art.
Merece destacar también su labor como profesor, iniciada en 1980 en la Hochschule für Bildende Künste de Hamburgo. La continuó en la Akademie der Bildenden Künste de Múnich (1982-1983), en la Gesamthochschule de Kassel (1986) y en la Universität Gesamthochschule de Essen (1988-1993), hasta llegar a la Kunsthochschule für Medien de Colonia, donde ha ejercido como profesor de fotografía entre 1994 y 2008.
El tríptico Ruinöser Gestaltungsprozess (Proceso de diseño ruinoso) forma parte de la exposición organizada en la primera Bienal de Lanzarote, en 2001, que bajo el título El yo desastroso. Obra reciente 1996-2001, reunió un importante núcleo de obras y en cuyo catálogo el crítico de arte Kevin Power escribió: «Las imágenes de Klauke surgen del terror o fascinación ante la pérdida de imperativos éticos conforme el cuerpo entra en una nueva fase en la que todos sus deseos pueden ser gratificados y las frustraciones del mundo real relegadas. Pero, sin embargo, me pregunto si la auténtica perversión de Klauke no será su aferramiento desesperado a un “yo” existencial perdido, su negativa a participar en la coreografía virtual de la danza que él mismo ha elegido».



