Ombre Sylvestre

Fecha: 1967

Técnica / material: Óleo sobre lienzo 

Dimensiones: 66 x 101 cm 

Categoría: Pintura

Fecha de ingreso: 09 / 03 / 1979 

Expuesto en: Depósito MIAC 

André Beaudin

(Mennecy, 1895 – 1980)

Pintor francés, estudió en la École des Arts Décoratifs de París de 1911 a 1916, año en que fue llamado a filas. Al término de la Primera Guerra Mundial realizó un enriquecedor viaje a Italia y en 1919 contrajo matrimonio con la también pintora Suzanne Roger. Fue en 1923 cuando realizó su primera exposición individual en la Galería Percier de París, patrocinada por Max Jacob, quien también escribiría la introducción del catálogo.

Pero el acontecimiento de mayor importancia en su formación y evolución artística fue su encuentro y sostenida amistad con Juan Gris en 1922, de quien fue íntimo hasta la prematura muerte del español en 1927. Beaudin se dedicó al estudio de su método sin llegar nunca a inscribirse del todo en la estética cubista. De este modo, de Juan Gris aprendió la característica reducción a que se ven sometidos los datos visibles de lo real fenoménico hasta convertirse en esquemas coherentes en sí mismos, así como las estrictas armonías mantenidas por la estructura de la composición y de la modulación cromática, y que fueron una marca distintiva del pintor español. Sobre estas bases, en las que el decorativismo purista que afloró después de la primera gran guerra en la obra de Gris será llevado a consecuencias extremas, en una búsqueda de ritmos «arquitectónico-compositivos» caracterizados por una pureza refinada y elegante, Beaudin añadirá una personal interpretación de ciertas lecciones sobre el color investigadas por Derain y su empleo ornamental en la obra de Matisse.

En Ombre sylvestre (1967), se pueden apreciar esos rasgos de la forma distintiva con la que tan a menudo se presentarán en su obra. La escena, que se desarrolla en lo que parece ser un bosque o cualquier otro y apretado escenario vegetal, está rítmicamente organizada por estrechas franjas de color aguado, en grises metálicos y ocres, dispuestas en paralelo y de predominio vertical, separadas unas de otras por delicados, aunque nítidos, grafismos oscuros en sus contornos. Esta superposición del dibujo a los delicados planos de color será la encargada, junto con una gama cromática diferenciada para cada elemento, de las ambiguas yuxtaposiciones en la relación fondo-figura (ya el propio título de la obra parece apuntar hacia cierta mixtura:«Ombre sylvestre»), así como del volumen de los cuerpos tendentes a una planitud facetada.

Con el paso del tiempo estos motivos fueron reduciéndose a unos pocos acordes de rápidas líneas elementales y de superficies simples, cada vez más independientes de referencias naturalistas.

Beaudin, que no sufrió apenas influencia del surrealismo, cultivó la amistad y recibió los elogios de numerosos miembros del movimiento, como Masson o Limbour, quien llegará a decir de él: «[…] en el movedizo cielo del arte contemporáneo, la estrella de Beaudin es una estrella fija y de primera magnitud». En su prolongada relación con literatos surrealistas (Leirirs, Éluard, Hugnet, Frénaud) acabará realizando, para la mayoría de estos, las ilustraciones de alguno de sus libros.

Aunque fue principalmente pintor, la obra de Beaudin abarca también los tapices, la ilustración, la cerámica y la escultura, utilizando, en esta última, elementos en forma de bloque y planos superpuestos, de una manera paralela a la estructura cubista de sus cuadros.

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