Figura reclinada con ventanal lírico

Fecha: 1974

Técnica / material: Acrílico sobre lienzo 

Dimensiones: 102 x 150,5 cm 

Categoría: Pintura

Fecha de ingreso: 09 / 03 / 1979 

Expuesto en: Sala colección permanente 

Luis Gordillo

(Sevilla, 1934)

El pintor Luis Gordillo nació en Sevilla el 24 de agosto de 1934, donde realiza estudios en la Facultad de Derecho, que finaliza en 1956. Su acercamiento a la pintura es más bien tardío y corresponde al final de sus estudios universitarios, y si bien había sido un buen dibujante en el colegio, nada señalaba una futura vocación pictórica. En el año 1955 ingresa en la escuela de Bellas Artes de Sevilla, donde permanecerá dos años. En el verano de 1958 viaja a París por varios meses, coincidiendo allí la vanguardia artística europea y la obra de Wols, Dubuffet, Fautrier y Pollock, que tendrán gran ascendencia en sus primeras obras de corte informalista, influidas también por el denominado art autre.

Hasta 1962-63 toda su producción es abstracta, casi toda sobre papel, muy experimental y con cambios incesantes. Es entonces cuando, a partir de una serie numerosísima de dibujos, elaborada obsesiva y febrilmente, su obra evoluciona hacia una nueva figuración con influencias de Bacon, Giacometti y el pop art norteamericano, sucesivamente. En 1963 iniciará un psicoanálisis que durará ocho años, cuyo primer y más concreto efecto será una dedicación regular a la práctica de la pintura; por lo demás, Gordillo ha insistido repetidas veces en la importancia de ese método en la construcción estética de su obra.

Más adelante, a principios de los ochenta, emprenderá otro psicoanálisis. A esta etapa corresponde la serie Cabezas (1963-1966), a la que seguirá Automovilistas y El hombre y sus máquinas (1968), caracterizadas por el empleo de imágenes de los mass media, destrucción y reconstrucción de las figuras, técnicas de seriación y repetición, así como una actitud crítica e irónica frente a la técnica y la sociedad de consumo. En ellas se muestra una síntesis de las corrientes predominantes en el seno del grupo Nueva generación patrocinado por el crítico y pintor Juan Antonio Aguirre como alternativa al declinante informalismo, y al que pertenecían ambos desde su fundación en 1967. Así, sobre un constructivismo geométrico latente, las imágenes de Gordillo de esa época se recubren con «capas» en la que ciertos aspectos de las corrientes pop del momento son claramente visibles. 

En 1969, en pleno apogeo de las experiencias conceptuales, Gordillo atraviesa una crisis que le hace abandonar la pintura e inicia una extensa actividad de «dibujos automáticos» en los que se combinan la inmediatez de ejecución con la reflexión y el análisis, y con los que se distancia de su geometrismo inmediatamente interior mediante una síntesis pluriestílistica. Una selección de estos dibujos sería expuesta en 1971 en la galería Daniel de Madrid, en una muestra que se ha convertido, con el tiempo, en punto de arranque y referencia mítica de lo que ha dado en llamarse Nueva figuración madrileña (Carlos Alcolea, Chema Cobo, Carlos Franco, Rafael Pérez-Minguez y Gillermo Pérez Villalta, entre otros).

En 1974, año al que pertenece esta Figura reclinada con ventanal lírico, motivo tratado en otras series gráficas, el Centro M-11 de Sevilla realiza la primera muestra antológica de su obra, a la que seguirá otra en 1977 organizada por la Dirección General de Bellas Artes. En sus trabajos de este momento se combinan y contrarrestan complejos componentes, como el automatismo surreal, lleno de desdoblamientos, fragmentaciones, perfiles, con la ironía no enfática picabiana; los análisis cromáticos del pop art con el resultado tendente a la planitud y el recorte neto de la imagen serigráfica y el cómic; una figuración nacida del inconsciente psíquico —y que en ocasiones parece articular incluso cierta narratividad— con extensas áreas de abstracción, muy a menudo conscientemente confundidas, al estilo de la nueva figuración de Francis Bacon o algunas obras de Valerio Adami.