Estructura

Fecha: 1975

Técnica / material: Pintura sintética y plástica sobre tabla 

Dimensiones: 200 x 300 cm 

Categoría: Pintura

Fecha de ingreso: 09 / 03 / 1979 

Expuesto en: Sala colección permanente 

José María Yturralde

(Cuenca, 1942)

Estudia en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia donde conoce a Teixidor. A mediados de los cincuenta entra en contacto con el mundo del arte y de la literatura a través de Alfons Roig. En 1960 realiza un viaje de estudios por Alemania, Francia y Suiza. A mediados de los sesenta inicia un período artístico basado en el informalismo matérico, evolucionando poco a poco hacia la abstracción geométrica y el op-art, mostrando influencias de Vasarely y del constructivismo.

En 1966 fue nombrado conservador del Museo de Arte Abstracto de Cuenca, y en su obra inicia un período monocromo, realizado con materiales sintéticos y la incorporación de objetos al cuadro. En 1967 realiza su primera exposición individual en Madrid, y participa en la exposición colectiva Nueva generación, que representaba un intento de unir a los artistas más interesantes del post-informalismo.

Un año más tarde, participa como miembro fundador en la creación del grupo Antes del arte, liderado por Vicente Aguilera Cerni, cuyo objetivo era investigar sobre las posibilidades de basar el arte en una reflexión de carácter científico. En esta época las obras que realiza responden a planteamientos entroncados con el arte cinético. Participa también en los seminarios sobre Generación automática de formas plásticas, del Centro de Cálculo de la Universidad Complutense, que pretende poner los ordenadores al servicio del arte y empieza a investigar en este campo.

En los años setenta, como vemos en la obra Estructura, se muestra interesado por las estructuras seriadas de figuras geométricas elementales, como el cuadrado, el triángulo, el cubo, así como por las falsas perspectivas, por los sistemas de percepción y la óptica. La figura de carácter estático y ritmo equilibrado se descompone en distintos módulos, originando diagonales y horizontales que generan espacios vacíos y dan profundidad a la obra. Yturralde juega con el equívoco de la bidimensionalidad, que adquiere la sensación visual de la tridimensionalidad.

Hacia los años ochenta trabaja sobre obras de carácter cinético, que denominó Estructuras volantes. El artista apuntaba que se trata de obras que cuestionan las condiciones expresivas de su entorno, mezclándose en ellas lo estrictamente matemático o geométrico con una delicada pincelada emocional y poética.

En los años noventa prosigue su búsqueda geométrica, pero ya sin apoyarse en la ciencia. Mediante el uso de planos, la interrelación de colores y la inestabilidad de las composiciones, su obra logra más intencionalidad, se abre a la emoción y entonces, según nos confiesa: «Los cuadros no son cuadrados aunque lo parezcan», y «las variaciones son muy sutiles, de modo que sin notarse concretamente desprenden una cierta intranquilidad emocional muy leve, muy lenta».

A este período corresponden sus Preludios. En ellos trabajará el plano configurando cuadrados monocromos en los que realiza un cambio tonal. Los cuadrados destacan sus límites a través de esas modulaciones de color, perfiladas con claridad geométrica, y con una desviación que lanza el cuadrado hacia fuera del límite físico del cuadro, dinamizando y abriendo la forma e invadiendo la superficie de cierto lirismo.